Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Por Dios, lo encontré esta mañana a la entrada de un bosque, pero no llevaba un escudo como el que yo deseo.
—Bella prima —le contesta la doncella del castillo—, puede haberlo cambiado; pienso que es el mismo al que vais buscando: os ruego que me permitáis ir con vos hasta que lo encontremos y entonces sabré el motivo por el que abandonó mi alojamiento en tal hora.
—Me parece muy bien que vengáis —le contesta la de Honguefort—, pues que asà lo queréis.
De este modo pasaron la noche allà y, por la mañana, tan pronto como vieron el dÃa, se levantaron y se marcharon del castillo, iniciando la búsqueda de su caballero.
Pero ahora la historia deja de hablar de ellas y de Boores y vuelve a hablar de Lanzarote, que acaba de entrar en el bosque de Sarpenic, tal como la historia contó más arriba.