Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Por mi fe, ha estado ocho dÃas muy preocupada, pues encontró en las suertes, tal como ella misma me dijo después, que tan pronto como encontrarÃais la tumba de Galahot, os darÃais muerte por el dolor, si no erais sujetado a tiempo. Por eso me envió muy deprisa y os ordena que dejéis estar el duelo, que no os puede servir más que para perjudicaros y os pide, por la cosa que más améis, que os consoléis lo mejor que podáis; si no lo hacéis asÃ, tened por seguro que en la primera ocasión en que la necesitéis, os fallará.
Lanzarote le contesta que se consolará, pues asà lo desea.
—Ahora tenéis que tomar vuestras armas, pues veo que no os van a permitir que os lo llevéis en paz, mientras lo puedan defender.
Lanzarote le contesta que morirÃa antes de no llevárselo. Va a armarse y la doncella, mientras tanto, se acerca a los caballeros que guardaban la tumba y les dice:
—Señores, ¿pretendéis evitar lo que tiene que ser hecho a la fuerza?
Le preguntan por qué lo dice.
—Lo digo por el cuerpo que guardáis, aunque sabéis que lo sacarán de aquÃ.
—No será asÃ, mientras podamos.