Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Por Dios, me deberÃais mostrar mejor cara de la que me mostráis, al menos porque soy mensajera de vuestra señora del Lago.
—Ay, doncella, que no os pese por Dios, tengo tanto dolor que nadie, sino Dios, me podrÃa consolar y no creáis que vuelva a tener alegrÃa por nada que me pueda ocurrir.
—Por Dios, sà que la tendréis. Escuchad lo que os hace saber mi señora.
—DecÃdmelo.
—Quiere que saquéis el cuerpo de Galahot de aquà y que lo hagáis llevar en una litera a la Dolorosa Guardia, y que allà sea metido en la misma tumba en la que encontrasteis escrito vuestro nombre; quiere que sea asà porque sabe que en aquel lugar se enterrará vuestro cuerpo.
Al oÃr la orden de la Dama del Lago, Lanzarote se pone muy contento y dice que estas noticias le son muy agradables y que asà lo hará; luego, le pregunta a la doncella cómo le va a su señora.