Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Sí que lo tenemos y muy grande, pues la hemos considerado culpable del asesinato del que yo la acusé y ella intentó defenderse, pero no encontró a nadie que tomara el escudo por ella y no debe extrañar que fuera así, pues todos saben que ha obrado con deslealtad.
—¿En qué?
—En que liberó a Lanzarote para causarle la muerte a Meleagant, su hermano.
—Si os atrevierais a demostrar que cometió traición o asesinato, yo estaría dispuesto a defenderla.
—¿Quién sois vos?
—Soy un caballero que ha venido aquí a defender a esta doncella.
—Por mi fe, si quisiera, no tendría que combatir, pues desde ayer es convicta ya que no pudo encontrar a nadie que la defendiera; pero considero que mi acusación es tan leal y tan justa que no hay caballero en el mundo contra el que no me atrevería a probarlo, gracias a la razón que tengo.
—Por Dios, ahora lo veremos, porque estoy dispuesto a defenderla frente a vos.
—Por mi cabeza, moriréis como traidor y desleal.