Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —¡Noble caballero, os deseaba ver tanto antes de morir! ¿Cómo os ha ido?
—Bien, gracias a Dios.
—¿Cómo vinisteis hacia esta parte, de la que os marchasteis anteayer?
—Por mi fe, me trajo un gran motivo.
Le cuenta entonces cómo un caballero con armas rojas le había acusado de traición en la corte del rey Arturo por la muerte de Meleagant; tenía que defenderse en la corte del rey Bandemagus.
—Ah, ya sé quién es. Es Argodrás el Rubio, y el caballero al que habéis dado muerte y quemado era su hermano; no sé qué podéis hacer, pues si mi padre se entera de que matasteis a Meleagant, temo que os haga dar la muerte por el gran dolor que tendrá por esas noticias.
—¿Cómo, aún no lo sabe?
—Señor, no; Meleagant fue traído a esta tierra hace más de quince días y está en el Castillo de las Cuatro Piedras, donde lo custodian con tanto celo que el rey no se ha enterado todavía: tendréis que actuar con la mayor prudencia que podáis. ¿Qué día es el que debéis defenderos?
Le contesta que el día de la Magdalena.
—Que Dios os proteja, pues temo que Argodrás intente causaros algún daño mediante traición.