Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago En esto, volvió en sà el caballero rojo; se sienta y abre los ojos. Lanzarote se dirige a él a pie y hace como si no le importara nada su daño, levanta la espada y le dice que lo matará si no se da por vencido. Cuando el caballero ve venir la espada, teme morir y pide piedad:
—Noble caballero, no me mates, recibe mi espada, a cambio haré toda tu voluntad, pues me tengo por vencido.
Lanzarote toma la espada y recibe la fianza del caballero a condición de que haga todo lo que él le ordene; el caballero asà se lo promete. Lanzarote le ordena que le diga por qué apresó de aquel modo al criado que estaba sirviendo la mesa.