Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Decidme ahora —añade—, si sabéis mi nombre.
—SÃ, señor; os llamáis Lanzarote del Lago. ¿Sabéis quién soy yo? Soy primo de uno de los hombres que más os ama en todo el mundo, Melián el Alegre, al que le sacasteis la lanza del cuerpo en Camalot el dÃa que fuisteis caballero novel.
Cuando Lanzarote lo oye, siente una gran alegrÃa, se quita el yelmo y corre a abrazar al caballero por amor a Melián, al que quiere mucho, y le ruega por Dios que le perdone el daño que le ha causado; el caballero lo hace con mucho gusto. Cuando los demás caballeros lo ven, se ponen muy contentos y corren a Lanzarote a abrazarlo y besarlo; su tristeza y su dolor se han convertido en gozo y paz. Los otros dos, que llevaban mucho tiempo desmayados se incorporaron, sentándose con algún esfuerzo, en tal estado que a uno le habÃa cortado la mano y al otro el brazo entre el hombro y el costado. Cuando Lanzarote los ve tan malheridos, lo siente mucho y se le nota en el rostro. Como no desea ver su angustia, les dice a los que están con él: