Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Lanzarote empieza a pensar y le brotan lágrimas de los ojos; el caballero le pregunta qué le ocurre.
—Me da pena por vos, pues os veo tan herido que no pienso que consigáis escapar; y será una gran lástima vuestra muerte, pues erais muy valiente, según se me dijo.
—Por Dios, no temáis eso, pues no voy a morir por ahora y si muriera tal como estoy, mi alma no volverÃa a encontrar la alegrÃa, estoy seguro.
—¿Por qué, señor?
—Porque no me habrÃa vengado del hombre al que más odio en el mundo.
—¿Quién es?
—Es Meleagant, el hijo del rey Bandemagus, que apresó a traición a mi señor Lanzarote del Lago y lo hizo morir en su prisión, según me han dicho; hace más de un año que no dejo de buscar a mi señor Lanzarote, pues me gustarÃa verlo más que a nadie; los de su tierra también desean verlo por encima de todos los hombres, pues aún esperan ser liberados, por su valor, del poder de Claudás. Pero me parece que eso no ocurrirá nunca, ya que ha muerto; bien sé que no habrá dolor tan grande como el que ellos harán cuando lo sepan.
Mientras hablaban asÃ, entró un criado que le dijo al señor:
—Señor, la cena está dispuesta y ya es hora de sentarse, si asà lo deseáis.