Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Se marcha y cabalga durante todo el día sin encontrar ninguna aventura que merezca la pena recordar; antes de la hora de vísperas salió del bosque. Delante vio un castillo muy hermoso que se llamaba La Flecha, se dirige hacia allí para buscar alojamiento, entra en él y ve que es un castillo bien construido y asentado, pues por una parte tenía un brazo de mar y por otra parte estaba rodeado de prados, de bosques y de buenos rebaños; sin embargo, había pocas viñas, a pesar de que en Gran Bretaña abundaban, aunque después faltaron al descubrirse las maravillas del Grial, tal como este libro contará más adelante. Lanzarote entra armado en el castillo y desciende por las calles hasta que llega al edificio principal. Antes de descabalgar le salen al encuentro más de diez escuderos que le acuden al estribo y le ayudan a desmontar. Luego, sale una dama de avanzada edad que era la que tenía el castillo; lo recibe con gran alegría, le da la bienvenida y le dice que Dios le dé buena ventura.