Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Se lo quita y cuando el rey lo ve, corre a él a besarlo; pero Lanzarote le dice:
—Señor, por Dios no os alegréis, pues realmente no debéis hacerlo, pues si supierais el daño que os he causado, me odiarÃais más que a ningún hombre del mundo.
—Lanzarote, no sigas hablando, porque sospecho lo que quieres decir y no quiero saberlo todo, porque podrÃa ser motivo por el que no os mostrara tanta alegrÃa y por nada querrÃa estar triste mientras vos estuvierais conmigo. A pesar de todo, no hay en el mundo más que una cosa que pueda entristecerme y pienso que ya ha ocurrido; por eso, no quiero saber la verdad y os ruego que no me habléis de nada, sino alegrémonos pues por vos deben aumentar las alegrÃas y ocultarse los dolores.