Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Os ruego que me hagáis saber dentro de tres dÃas qué es, pues no quiero oÃrlo de vuestra boca, porque temo que eso me harÃa enfadarme y entristecerme con vos. Id con Dios, que os proteja en todos los peligros y salve vuestro cuerpo y vuestra alma; y que Dios no me deje morir antes de estar con vos tanto como me gustarÃa estar.
A continuación, el rey se marcha llorando y Lanzarote se vuelve y emprende el camino más recto que conoce hacia la Dolorosa Guardia; pasó la noche en una casa de religión de monjas. Por la mañana, a la hora de marchar, se le acercó una doncella que habÃa dormido allà y le dijo:
—Señor caballero, ¿hacia dónde vais?
—Doncella, hacia la Dolorosa Guardia.
—Señor, haced por amor y por vuestra nobleza una cosa que os voy a pedir.
—Con gusto lo haré, pero decidme qué es.
—Señor, acompañadme hasta allà protegiéndome.
—Ciertamente, no debéis preocuparos mientras yo pueda defenderos.
—Muchas gracias, señor, no os pido más.