Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Los tres caballeros hablaron juntos durante mucho tiempo, hasta que fue la hora de cenar; ya se disponían a sentarse, cuando entró la doncella que era criada de la dama del Lago, la que le llevaba a Boores la espada de Galahot de parte de Lanzarote. Al ver a Boores, le mostró una gran alegría y le dijo:
—Señor, tomad esta espada que os envía mi señor Lanzarote, vuestro primo; os pide que a partir de ahora la llevéis siempre por amor a él y a Galahot, de quien fue. Sabed que es una de las mejores espadas del mundo.
Boores toma la espada y le contesta que está muy contento con este regalo; la desenvaina y ve que es tan hermosa y tan clara que no duda de su gran virtud.
Mientras tanto, se sientan para cenar; se entretienen y se divierten a su gusto. Después del primer plato, entró un criado, se arrodilló ante el señor del lugar y le dijo:
—Señor, dos de vuestras sobrinas están en el patio, y desean albergarse esta noche en vuestra casa, según me parece.
—¿Quiénes son?
—Son la doncella de Honguefort y la de Glocedún.