Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Si me lleváis, me daré la muerte, pues después de que hayáis vencido al cuarto no tendré deseos de vivir.
En esto, el caballero se aleja para enfrentarse con Lanzarote, que hace lo mismo. Cuando iba a iniciar el galope, se acerca a Lanzarote una vieja corriendo en un palafrén, lo más deprisa que puede, lo sujeta por el freno y le dice:
—Señor caballero, cumplid vuestra promesa.
—¿Qué promesa? ¿Os prometà algo?
—SÃ, por Dios, cuando ibais buscando al Caballero Rojo, me prometisteis que si os indicaba dónde se encontraba, me seguirÃais sin discutir en la primera ocasión en que os lo pidiera. Ahora os lo pido: tenéis que venir tras mà sin hacer nada más y si no venÃs, habréis faltado a vuestra palabra y no volveréis a tener honra en el mundo.
—Señora, tened compasión por Dios, pues me habréis afrentado para siempre si me hacéis ir sin luchar con este caballero que me está esperando.
—Si os vence, seréis prisionero suyo; entonces yo no tendré ningún poder sobre vos, pues desde el momento en que estéis prisionero, dependeréis de otro.
—Señora, que Dios no quiera que sea vencido. Os ruego, para evitar esta vergüenza el resto de mi vida, que me deis de plazo hasta haber combatido contra él.