Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Keu —dice la reina—, id tras ellos. ¿No veis que tiene un trozo de lanza con la punta en el cuerpo? Morirá si se aleja.
—Señora —responde Keu—, iré con mucho gusto, pero no pienso que regrese por mÃ.
—Si no quiere regresar por vos, ayudadle, si podéis hacerlo.
—Con mucho gusto.
Se pone en marcha tras Lanzarote; después de cabalgar por el bosque alrededor de media legua, se encuentra en un valle a Lanzarote que estaba combatiendo contra dos caballeros, aunque al principio eran tres, pero ya le habÃa dado muerte a uno y a los otros dos estaba obligándolos a huir a pie por el bosque. Él también iba a pie, pues le habÃan matado el caballo. Keu se quedó admirado ante esta aventura y se dijo que Lanzarote tenÃa gran fortuna en todas partes; se acerca a él y le dice:
—Señor, mi señora me envÃa a vos para saber cómo estáis, pues teme que hayáis sido mortalmente herido.
—¿Herido, señor? En absoluto. Podéis decirle a mi señora que no tengo ninguna herida que me obligue a detenerme una jornada, y que marcho. Por Dios, cuidad al caballero, para que se cure: haréis bien, pues ciertamente es noble y muy valiente.