Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Saigremor la contempla y ve que es muy hermosa, muy gentil y por la gran belleza que hay en ella dice que sería muy malvado si se marchara sin más; la acompaña al pabellón y en él se encuentra a Calogrenant, uno de los caballeros de la Mesa Redonda, que estaba encadenado con grilletes y yacía sobre una alfombra muy entristecido; Saigremor, que lo reconoce sin dificultad, lo saluda y le pregunta qué hacía allí.
—¿Qué, señor? Sed bienvenido; no hago nada, sino que estoy prisionero.
—¿Prisionero? Decidme cómo es eso.
—Por mi fe, esta mañana, cuando mi señor el rey llegó al bosque, yo iba tras él; pero era demasiado tarde y vine completamente solo hacia esta parte, según me trajo la aventura; me encontré con la doncella y con un enano en este pabellón; ella tenía un cuerno de marfil muy hermoso y rico, y me preguntó si me atrevería a tocarlo, a lo que yo le dije que sí; lo tomé y lo toqué con mucha fuerza. No tardaron en llegar dos caballeros completamente armados, que me atacaron y me apresaron con facilidad, pues yo iba sin armas.
—Ciertamente cometieron una gran bajeza y si supiera que regresarían al tocar el cuerno, yo lo tocaría ahora mismo.
—Por Dios, estoy seguro que vendrán si alguien toca el cuerno.
—Eso lo vamos a ver pronto.