Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago A pesar de estas palabras, el caballero no se retiene, sino que arroja el cuchillo contra Saigremor con tal fuerza que le rasga la cota en el hombro; la hoja le entra un palmo en la carne. Al sentirse herido, Saigremor se saca el cuchillo del hombro, desenvaina la espada con gran cólera y le da tal golpe en la cabeza que se la parte hasta los dientes, haciéndole caer muerto.
Se ponen en pie los otros tres e intentan ir corriendo a sus armas, pero Saigremor les va al encuentro, golpea al mayor de ellos cortándole la oreja y el hombro con el brazo; lo derriba al suelo tendido y los otros huyen del pabellón lo más rápidamente que pueden. Después de alejarse, que Saigremor no ve a ninguno, toma a la doncella y la monta sobre el cuello del caballo; la joven le pregunta que a dónde la lleva.
—Os voy a llevar con vuestro amigo, que me envió tras vos.
Ella lo acepta; de este modo se marchan la doncella y Saigremor, que la contempla sin cesar mirándole el rostro: le agrada tanto que si el caballero no le hubiera pedido lealmente que fuera, él la hubiera requerido de amores, pero por lealtad deja de hacerlo. Cabalgan hasta llegar a las diez tiendas en las que Saigremor combatió contra el caballero; cuando iba a dejarlas atrás le salen al encuentro doce caballeros completamente armados, que le dicen que no se puede llevar a la doncella.
—¿Por qué?