Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Porque nuestro señor, el Duque de Taningues, desea saber quién es.
—Por Dios, no sabrá nada.
—Sà que lo sabrá, pues os la quitaremos por la fuerza y nos la llevaremos.
—Bien me la podréis quitar si no puedo defenderla; pero por mi cabeza, mientras yo viva no os la llevaréis, ya que lo deseáis hacer por la fuerza.
—Entonces, poneos en guardia, pues tenéis que combatir.
—Me guardaré lo mejor que pueda.
Baja del caballo a la doncella y dice tan alto que todos lo pueden oÃr:
—Avanzad, aunque seáis cuarenta pues, asà me ayude Dios, no os la llevaréis mientras tenga vida en el cuerpo, a no ser que caiga prisionero.
Cuando uno de los caballeros lo oye se acerca a él y le pregunta quién es.
—Soy de la mesnada del rey Arturo.
—¿Cómo os llamáis?
—Me llamo Saigremor el Desmesurado.
—Asà me ayude Dios, de forma muy correcta os llamó quien os puso ese nombre por primera vez, pues sois desmesurado y estáis lleno de orgullo, ya que queréis combatir contra todos nosotros por esta doncella.