Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago La Dama toma los dos cinturones que eran iguales y de un mismo material y se vuelve a sus habitaciones: llama a una doncella distinta de la que había acompañado a los niños, y le dice:
—Vais a ir a Gaunes y os vais a enterar vos misma y los que vayan con vos de la situación del rey Claudás y de los del reino de Gaunes; según lo que veáis, procurad ocultaros de las gentes de Claudás y mostraros a los maestros de nuestros dos niños. Tal como os voy a decir os enteraréis de todo lo ocurrido, de qué se dice de los niños y de sus maestros, y dónde están. Si podéis hablar con ellos en secreto, hacedlo y decidles que sus señores los saludan: dadles como prueba estos dos cinturones, gracias a los que os creerán cuando les digáis que están sanos, salvos y a gusto. Después pedidles que os crean al menos por el testimonio de los cinturones, y que os acompañen para ir con sus señores, que no quieren comer ni beber porque no están ellos. Pero en todo momento evitad que los demás sepan quién sois o el lugar del que habéis ido.
La doncella le contesta que no necesita más recomendaciones.