Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Pronto se extendió la alegrÃa por toda la ciudad, pues la noticia no tardó en difundirse. El noble caballero con el que habÃa hablado la doncella consiguió que las gentes retrocedieran y la acompañó hasta la Torre para que hablara con Farién y con su sobrino Lambegue. Cuando les enseñó los cinturones, se alegraron mucho, y después les dio a conocer lo que su dama le habÃa dicho, que no comÃan ni bebÃan y que estaban mal porque echaban de menos a sus maestros. Éstos se alegraron con las noticias que les dio la doncella y porque les ha prometido llevarlos al lugar en el que ha dejado a los niños.
Mientras tanto, Farién se acerca a las ventanas de la Torre, llama a los nobles más importantes de la ciudad y del reino, y les cuenta las noticias tal como las ha oÃdo. Le contestan que si lo puede demostrar, lo aceptarán. Vuelve a donde está la doncella y le dice:
—Doncella, la situación es tan grave como vos misma podéis apreciar, pues mis gentes y yo estamos prisioneros aquÃ, y a mà no me dejarán libre hasta que una parte de este pueblo vea a los dos niños, pues temen que yo les haya dado muerte o los haya traicionado.
—Por Dios, yo no me atrevo a tomar una decisión al respecto, pero si venÃs conmigo vos y vuestro sobrino, los podréis ver. No les serán mostrados a nadie más, pues me lo han prohibido.