Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Doncella, os voy a decir qué podéis hacer, y os entregaré a mi sobrino, que aquà está, para que vaya con vos, pues es el maestro del más pequeño: si puede conseguir que el que tiene a los dos niños acepte enseñárselos a los nobles de esta tierra, yo podré salir de aquÃ; pero en caso contrario temo que no podrá ser, y no querrÃa por nada que se os reprochara: ya que se os ha encargado que nos llevéis a mà y a mi sobrino, permitiré que vaya él, pero debéis jurarme antes sobre los Evangelios que no se lo entregaréis al rey Claudás.
La doncella se lo otorga. Entonces, vuelve a los de fuera y les dice que vaya una parte de los nobles con su sobrino y con «esta doncella, que os mostrará a los niños; yo me quedaré prisionero hasta que los hayáis visto, pero tan pronto como sepáis que están sanos y salvos, y fuera de las manos de Claudás, me tendréis que dejar libre a mà y a los otros que están prisioneros conmigo: me lo debéis jurar por los Evangelios antes de que mi sobrino se ponga en marcha».