Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Os vamos a meter en un lugar del que no podréis salir jamás.
—Señores, antes de que me encerréis, traedme a todos los enfermos de este castillo.
—¿Por qué?
—Para que los cure.
—¿Sois médico?
—SÃ, y tan bueno que los curaré a todos antes de que llegue la noche, si me hacen caso.
—Por nuestra fe, eso lo vamos a comprobar.
Entonces lo llevaron ante el hermano del señor del castillo, que tenÃa una herida incurable en la cabeza. Cuando José lo vio, le preguntó que desde cuándo estaba herido.
—Señor —le contestó el sarraceno—, hace más de un año que estoy herido y desde entonces no he podido sanar; si sabéis tanto como para curarme, os enriqueceré para siempre.
José empezó a sonreÃr y le contestó:
—¿Cómo podrÃas enriquecerme? Eres tan pobre que no tienes nada.
—Sà que tengo, pues tengo oro, plata y piedras preciosas en abundancia, tejidos de seda y vajillas de oro y de plata, en tal cantidad que no deseo más. ¿No es eso gran riqueza?