Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Por la mañana, cuando cada cual se dispuso a su manera, el caballero hizo que la doncella se vistiera y se preparara más ricamente que ninguna y nadie podÃa estar más elegante ni más hermosa, pues el señor estaba seguro de que su dama serÃa vista por altos hombres y ricos nobles: sin lugar a dudas era una de las doncellas más hermosas de toda la tierra. Después, se pusieron en marcha y cabalgaron hasta llegar a la cima de la colina; en el valle vieron el torneo que ya habÃa empezado y que tenÃa lugar en una hermosa pradera de dos leguas de largo por una de ancho. El rey Narbaduc no se habÃa puesto las armas aquel dÃa, y habÃa hecho levantar en medio del prado unas tribunas de madera para la reina su mujer, las damas y las doncellas que acudieron allà a contemplar el torneo. Una sobrina de la reina, que estaba también en la tribuna, dijo tan alto que lo pudieron oÃr todas las demás, que serÃa ella la que recibirÃa la corona, pues su amigo lo estaba haciendo mejor que nadie de los que habÃan acudido a aquella reunión; cuando la amiga de TanaguÃn llegó y oyó la presunción de la doncella, le contestó que no serÃa cierto.
—¿Por qué?
—Porque hay un caballero mejor que él, que ya ha llegado.
—¿Quién es?
—Por mi fe, no sabréis su nombre por ahora, pero pronto lo conoceréis.