Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Con este dolor y tristeza cabalga, viendo delante las huellas del caballero, y no duda de que lo sigue bien; cabalga hasta llegar a la casa de un guardabosques, casa construida junto a un vivero. Era casi de noche. Entra en el patio y los servidores le acuden al estribo para ayudarle a desmontar; luego, lo desarman y lo llevan dentro de la casa, que era grande y hermosa. Dentro se encuentra a Héctor de Mares que estaba sentado sobre una alfombra y que al verlo, va a abrazarle dándole la bienvenida; mi señor Galván le muestra la mayor alegría que puede, mayor que la que el corazón le permite. Héctor le pregunta de dónde viene a esa hora y él le contesta:
—De un torneo que ha habido en el lindero de este bosque. Durante todo el día he seguido a un caballero de armas rojas que lo hizo muy bien. Pero ahora me quejo, porque me ha hecho la mayor afrenta de cuantas he tenido.
—¿Cómo, señor?
—Por mi fe, combatimos ante todos los que había presentes y no puede derribarlo ni él a mí; pero me hirió un poco en la axila; en el tercer choque, me hizo caer del caballo y por eso lo siento tanto que poco falta para que el corazón se me parta en el vientre. Luego, he ido tras él durante todo el día pensando en encontrarlo, pues no puede quedar así y o él me vence, o lo venceré yo.