Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Por mi fe, yo estoy aquà de tal forma que padezco todo tipo de dolor y sufro toda clase de angustias, y no podré salir hasta que me saque el mejor caballero del mundo. El motivo por el que he sido metida aquà no lo vais a saber, ni yo se lo diré a ningún otro, hasta que llegue el que debe sacarme: su llegada está próxima, pues ocurrirá este mismo año.
—¿Cómo es que sufrÃs tantos dolores?
—¿Cómo? Tocad el agua y entonces lo sabréis.
Mi señor Galván mete entonces una mano en el agua, y piensa que no la ha sacado a tiempo, porque la encuentra tan caliente que cree haber perdido la mano para siempre.
—Señor caballero —le dice la doncella—, ahora ya sabéis qué dolor padezco.
—Ciertamente, doncella, no comprendo cómo podéis resistir.
—Por mi fe, si pudiera morir por el esfuerzo, hace tiempo que habrÃa muerto; pero a Nuestro Señor Dios no le agrada todavÃa, pues aún no se ha vengado de un gran pecado que cometà y por eso padezco esta angustia y este tormento. Ya os podéis ir, señor caballero, cuando queráis pues en vano intentarÃais sacarme ya que habéis fracasado, y no os diré nada más acerca de mÃ.