Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Cabalga por la calle mayor hacia la fortaleza; cuanto más se acerca más le gusta, pues es la más rica y la más fuerte que ha visto de su tamaño. Mira hacia la derecha y oye gritar a una mujer cerca de él, según le parece; pica espuelas hacia donde la oye y ve en una gran sala, en el suelo, a una doncella que estaba metida en una cuba de mármol y gritaba con fuerza:
—Santa MarÃa, ¿quién me sacará de aquÃ?
Mi señor Galván se dirige hacia allà y ve la cuba que está medio llena de agua, de forma que a la doncella le llegaba por encima del ombligo. Al verlo, la mujer le dice:
—Señor caballero, por Dios, sacadme de aquÃ.
Alarga las manos mi señor Galván y la sujeta por los lados, pero no puede moverla por más fuerza que hace; lo intenta dos o tres veces y cuando la doncella ve que no la puede mover, le dice:
—Señor caballero, habéis fracasado. Podéis decir que no os marcharéis de este castillo sin recibir afrenta.
—Doncella, si no os he liberado, lo siento; he hecho todo lo que podÃa, de manera que no puedo ser censurado. Ahora os querrÃa suplicar que me dijerais cómo estáis ahà y por qué aventura y si podréis ser liberada.