Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Entonces, tenéis que jurar sobre los Santos Evangelios que nunca en vuestra vida hablaréis de lo que os he dicho y que no se lo haréis saber ni a hombre ni a mujer.
Mi señor Galván lo jura sobre los Evangelios, muy apesadumbrado por las palabras que le ha dicho. Luego, lo deja estar y pone mejor cara que la que el corazón le permitirÃa. Permaneció allà durante aquella noche y tuvo a su gusto todo lo que un caballero puede necesitar. Por la mañana, tan pronto como oyó misa por boca del ermitaño mismo, tomó sus armas y montó a caballo, tal como habÃa hecho el dÃa anterior.
Pero la historia deja ahora de hablar de él y vuelve a Héctor que ha emprendido su búsqueda.