Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor, ahà está la dama prisionera; la guardan dos leones tan bien que nadie se atreve a acercarse.
Cuando Héctor oye que allà está la señora, no sigue hablando con ellos, sino que se encomienda a Dios, hace la señal de la cruz en medio de su rostro y se mete en la cueva: se veÃa muy claro, pues la tierra habÃa sido cavada por encima en varios lugares, de forma que la luz del dÃa se extendÃa por dentro. Cuando ya habÃa bajado a ella vio a los dos leones que estaban atados a dos buenas cadenas de hierro; uno, a la derecha y el otro a la izquierda: guardaban el camino para que nadie pudiera llegar hasta la doncella si no pasaba entre ellos. Al ver que tenÃa que pasar por medio, embraza el escudo, se lo coloca delante de la cabeza y saca la espada; luego se dirige a los leones que mostraban el peor aspecto del mundo, pues arañaban el suelo con las uñas y movÃan la cola. Se dirige al que estaba más cerca de él manteniendo el escudo delante de la cabeza; el león lanza la zarpa para coger el escudo y Héctor levanta la espada, golpeándole de modo que le corta las dos patas delanteras y luego le alcanza en la cabeza, partiéndosela en dos mitades: el león cae muerto, sin poder vivir más.