Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —¿Cómo os contaron esas cosas? No se podía hablar con vos si no era entre los leones.
—Sí se podía, pues había otra entrada por la que venían los que me daban la comida.
—¿Cómo puede ser primo vuestro?
—Señor, mi señora madre era hermana del rey Ban de Benoic; se casó con ella el rey de esta tierra, pero mi madre no vivió mucho tiempo, pues murió a los dos años, de forma que yo no tenía más que seis meses cuando ella dejó esta vida. Después de su muerte mi padre sólo vivió un año; por eso perdí toda mi tierra menos este castillo: yo hubiera sido una alta dama si mi padre hubiera vivido, pero murió tan pronto que yo he sido pobre y he perdido mis posesiones.
Toda la noche estuvieron muy contentos los del castillo y hubo gran iluminación por toda la ciudad. Héctor hablaba con la dama, a la que le dijo que por amor a Lanzarote podía tomarlo como caballero suyo y ésta se lo agradece mucho. Héctor recibió buen alojamiento, con todas las cosas que pensaron que le resultaban agradables. Por la mañana, tan pronto como amaneció, se levantó y vistió las armas después de oír misa; luego, se marchó de allí y reemprendió el camino como el día anterior.
Pero la historia deja ahora de hablar de él y vuelve a mi señor Yvaín.