Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago La doncella se vuelve y mi señor Yvaín le pregunta:
—Doncella, ¿sabéis quién soy?
—Sí, sois de la casa del rey Arturo, de su corte, y os llamáis mi señor Yvaín, hijo del rey Hurián.
Él se ríe. Hablando de este modo cabalgan hasta llegar cerca de un bosque, y la doncella le muestra el pabellón.
—Miradlo allí, aquél es el lugar en el que está el caballero.
Mi señor Yvaín se pone el yelmo en la cabeza, embraza el escudo y baja la lanza, dirigiéndose al galope hacia aquel lugar. El caballero del pabellón se pone en pie al oír el caballo, monta en el suyo, toma el escudo y la lanza, pues ya estaba armado. Desde tan lejos como ve a mi señor Yvaín, le dice:
—Señor caballero, tendréis que seguir a pie, pues mi amiga quiere vuestro caballo.
—Buen señor, si queréis que lo tenga, yo me llevaré el vuestro, pues no pienso seguir a pie.
—Tendréis que hacerlo a la fuerza, o combatiré contra vos; y entonces lo obtendré, sin agradecéroslo ni yo ni ella.