Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Seguid tranquilamente y si veis el gavilán, cogedlo, no lo dejéis por nada. Os prometo lealmente que os protegeré con todo mi poder contra aquellos que quieran impedÃroslo. Si el gavilán no está, mostradme al caballero que os lo quitó y haré que os recompense según vuestra voluntad.
—Señor, que Dios os dé buena ventura. PreferirÃa que pudierais devolverme el gavilán con paz a que lo hicierais mediante guerra.
—Por Dios, si no lo puedo obtener de grado, lo tendré por la fuerza.
Llegan entonces a la tienda; mi señor YvaÃn entra el primero, seguido por la doncella. No saluda a nadie de los de dentro, sino que dice en voz tan alta que todos pueden oÃrle:
—Doncella, avanzad y coged vuestro gavilán, si lo veis aquà dentro; llevároslo con tanta razón como se os quitó sin motivo.
—Señor, con mucho gusto; ahà lo veo.
Se acerca a una percha en la que estaba, le desata las pihuelas y se lo intenta llevar, pero un caballero se adelanta diciéndole: