Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Mi señor YvaÃn le contesta que lo hará con mucho gusto; ordena a la doncella que se vaya y ésta lo hace asÃ. Pero es aleja lamentándose más que antes, pues ve a un caballero muerto y a otro herido por un motivo de poca importancia. Mi señor YvaÃn va en busca del ermitaño, tal como le habÃa indicado el caballero, y lo trae.
Al regresar se encuentra con un escudero y una doncella que era amiga del caballero y lloraba amargamente. El caballero, después de confesarse y recibir a su Salvador, fue acostado en la tienda. Mi señor YvaÃn se marcha con el ermitaño, llevándose el caballo a la derecha, pues no se atrevÃa a montar yendo con un objeto sagrado tan grande como es Nuestro Salvador. Cuando llegaron a la ermita, que se llamaba Ermita del Monte, los tres frailes que habÃa allà desarman a mi señor YvaÃn; uno de ellos sabÃa mucho de sanar heridas: se ocupa de él, cuidándolo con esmero; le arranca el asta que tenÃa en el costado y le restaña la herida; por aquella herida estuvo mi señor YvaÃn quince dÃas en la ermita antes de poder volver a cabalgar cómodamente.
La historia deja ahora de hablar de él y se ocupa de Mordret, el hermano más joven de mi señor Galván.