Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Después de estar un buen rato juntos, el caballero se despertó y alargó los brazos a su lado pensando encontrar a la doncella; al no notar su presencia, se sobresalta, lleno de cólera y de dolor, pues no duda de que se ha acostado con Mordret. Sale de la cama con cuidado para tomar las armas. Cuando se estaba vistiendo la cota, se despertó Mordret, que se había dormido; al ver que el caballero se estaba preparando; va adonde había dejado las armas, se echa la cota a la espalda, se coloca el yelmo en la cabeza antes de que el caballero se hubiera vestido adecuadamente la cota. Éste, al ver que Mordret estaba completamente armado, le dice:
—Ay, malvado traidor, eso no impedirá que recibáis la muerte como desleal y mentiroso, pues habéis dicho que erais hermano de mi señor Galván. Ciertamente, si lo fuerais, no hubierais cometido esa deslealtad; sois un villano que vais por esta tierra a guisa de caballero.
Corre al yelmo, se lo pone en la cabeza y toma la espada y el escudo; luego, le dice a Mordret:
—Vasallo, os he hecho todo el honor y toda la cortesía que he podido en mi alojamiento y vos me habéis deshonrado cometiendo la mayor villanía que podíais: por eso quiero que sepáis que no tendréis de mí sino la muerte; o me mataréis vos o yo os mataré.