Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señora, tenéis que venir a casa, pues acaba de llegar un caballero que quiere hablar con vos.
—¿Un caballero, buen hijo? ¿Qué armas lleva?
—Señora, verdes y un león rojo, en el escudo.
—¡Ay, desdichada de mà —exclama entre lamentos al oÃrlo—, qué tristes noticias son ésas para mi corazón! ¡PreferirÃa estar muerta a seguir viva! Señor, por Dios —dice, dirigiéndose a Guerrehet—, aconsejadme, qué puedo hacer.
—Doncella, decidme qué ocurre y procuraré daros el mejor consejo que pueda.