Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor, muchas gracias; os voy a decir qué es lo que me ha puesto asà de triste. No hace mucho, yo iba cabalgando por estas tierras con un escudero mÃo, y un caballero me apresó a la fuerza y dijo que quedarÃa en su prisión para siempre si no prometÃa darle lo que me iba a pedir. Yo tuve miedo de morir, pues me parecÃa cruel y traidor, y me daba cuenta de que la fuerza estaba de su parte: le prometà hacer todo lo que pidiera, siempre que estuviera a mi alcance. Me contestó que, a pesar de todo, no estaba seguro de mi promesa, e hizo traer los Evangelios, obligándome a jurar sobre ellos que le darÃa, para que hiciera su voluntad cuando asà me lo pidiera, a una hija mÃa que es la doncella más hermosa que se conoce en esta tierra. Yo temÃa su prisión y prometà hacer lo que me ordenara; me marché y hasta ahora no me lo habÃa pedido. Ahora ha regresado y no sé qué hacer, pues preferirÃa que mi hija fuera arrastrada por caballos a que sea suya, porque es el hombre más traidor de cuantos hayáis oÃdo hablar y pertenece a la familia de los peores villanos que hay por aquÃ. Por su valor, el conde de Valdón lo nombró caballero y le dio tierras; luego, realizó tales hazañas, que el señor del castillo lo casó con su hija, pero él se lo agradeció matándolo con sus propias manos para quedarse con su tierra. Después de investirse y recibir la sumisión de todos los que debÃan ser vasallos suyos, se mostró duro y cruel con su mujer, a la que apenas le hablaba y a la que colgó de un árbol por un motivo de poca importancia. Asà se sirvió de su mujer el desleal; después de hacer esto, estoy segura de que harÃa lo mismo con mi hija: no sé qué decir, sólo que preferirÃa que estuviera muerta a que viviera, pues olvidarÃa antes el dolor. Por eso os he pedido, buen señor, que me aconsejéis si podéis.