Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señora, os voy a decir lo que haré por amor a vos, por estas damas que aquà están y por la hermosa doncella que serÃa lástima que cayera en tales manos: iré con vos y oiré la petición del caballero; según lo que os diga, asà os aconsejaré, si Dios quiere, para que todo salga según vuestra voluntad.
—Señor, muchas gracias por Dios. Vayamos, que temo que se la lleve a la fuerza antes de que lleguemos.
Guerrehet se pone en pie y se ata el yelmo; monta y le dice a la más joven de las damas:
—Señora, os ruego que me indiquéis cuál es vuestro albergue, pues tened por seguro que no me iré de esta tierra sin haber estado en él, a no ser que me surja algo muy importante.
La doncella le indica el camino de forma que no pueda equivocarse cuando vaya. Luego, se encomiendan a Dios; mientras, la dama mayor ha montado en un caballo que le han dado: se lleva a Guerrehet consigo y cabalgan sin detenerse hasta que llegan a una torre fuerte, aunque pequeña, que habÃa en un terreno pantanoso. La dama llama a la puerta y salen ocho criados que les ayudan a desmontar. Entran y ven en el patio el caballo del traidor del que le habÃa hablado la dama a Guerrehet:
—Señor —le dice—, ése es el caballo del desleal. ¿Qué puedo hacer?