Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señora, no temáis, estad tranquila y cumplid la promesa que hicisteis; entregadle vuestra hija. Os prometo lealmente que no se habrá alejado media legua cuando le saldré al encuentro; si no quiere dármela por las buenas, combatiré contra él, hasta que uno de los dos quede vencido.
—Señor, que Dios os dé una alegrÃa como la que yo deseo tener.
—Si Dios quiere, asà será.
A continuación, entran y se encuentran al caballero, completamente armado, que le dice a la dama nada más verla:
—Señora, he venido a que cumpláis la promesa que me hicisteis. Cumplidla ahora, según debéis.
—Buen señor —le dice Guerrehet—, ¿qué promesa es? DesearÃa que la recordarais, por favor.
El caballero responde con orgullo que no lo hará.
—Buen señor —dice la dama—, os juré sobre los Evangelios aún no hace un año, que os entregarÃa mi hija cuando vinierais a buscarla: voy a cumplir dándoosla ahora mismo. Pero antes de que os vayáis, os pido ante este caballero que aceptéis, por favor, esta torre y cuanto a ella pertenece, con tal de que me dejéis casar a mi hija donde quiera y pueda.