Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señora, me obligáis a contestar, pues a nadie le debo tanta fe como a vos que sois mi señora y mi madre, pero yo no sé si mi linaje era noble o no. Por la fe que os debo, yo me afligirÃa por el motivo que a él le ha hecho llorar. Me han contado que de un hombre y de una mujer proceden todas las gentes; no sé por qué razón ellos son más nobles que los demás, pues creo que la nobleza se debe conquistar con esfuerzo, igual que las tierras y los demás honores. Tened por seguro que si tener un gran corazón hiciera nobles a los hombres, yo creo que serÃa uno de los más nobles.
—Ciertamente, buen hijo, ya se verá eso; os digo que seréis uno de los hombres más nobles del mundo, a no ser que os falte corazón.
—¿Cómo, señora? ¿Lo decÃs de verdad, como señora mÃa?
—SÃ, sin lugar a dudas.
—Señora, que Dios os bendiga por habérmelo dicho tan pronto, pues con eso me obligáis a ir a donde yo nunca pensé llegar: de nada tenÃa tan gran deseo como de alcanzar la nobleza. No me pesa que éstos me hayan servido y honrado, aunque sean hijos de rey, pues podré llegar a su altura, valer tanto como ellos e incluso sobrepasarlos.