Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señora, iré a decÃrselo a mi tÃo, pero los caminos por los que hemos ido y venido son intrincados y difÃciles de seguir, según me parece.
—Pondré a vuestra disposición a uno de mis criados para que os acompañe y vuelva con vosotros. Pero procurad no venir más de tres o cuatro.
Entonces la dama le entrega a uno de sus servidores; Lambegue se despide de ella primero y de todos los demás después y se lleva con dificultad al señor de Paerne, que no podÃa dejar de contemplar a Lanzarote y tenÃa sus ojos fijos en él como si estuviera loco, pues sospechaba quién era.
La dama se vuelve al Lago con los niños. Al cabo de un rato, llama a Lanzarote aparte, fuera del camino, y le dice con bondad:
—Hijo de rey, ¿cómo os habéis atrevido a llamar a Lionel primo vuestro siendo él hijo de rey y hombre de más alta condición y más noble de lo que se piensa?
—Señora —le responde avergonzado—, asà me llegaron las palabras a la boca sin darme cuenta.
—Decidme, por la fe que me debéis, ¿quién creéis que es más noble, él o vos?