Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —SÃ, señor; gracias a Dios que me ha dado tal deseo, pues yendo con vos no podÃa recibir más que afrentas: no soy de origen tan bajo como para ir de soldadera.
—Ciertamente, no parecéis de alto linaje.
—Aunque no lo parezca, lo soy, pues mi padre era rey y mi madre reina; y en mi familia hay mejores caballeros que en la vuestra.
—¿Quiénes son? Decidme al menos uno.
—Por mi fe, bien os lo puedo nombrar: mi señor Lanzarote del Lago, Boores el Desterrado y su hermano Lionel; los tres son primos casi hermanos mÃos, y si Dios los trajera por aquà y yo pudiera hablar con ellos, harÃa que os agradecieran la afrenta que me habéis hecho. De otra forma no podÃa librarme de vos: me resulta muy agradable que las monjas de aquà me hayan aceptado, pues preferirÃa que se me hubiera cortado la cabeza antes que permanecer en la villanÃa en la que me habÃais situado.