Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago A continuación la abadesa ordena que traigan hábitos nuevos y se cumplen sus órdenes: le cortan las trenzas a la bella dama y le visten los hábitos, que recibe con gran dulzura; la abadesa la lleva de la mano a la iglesia y empiezan las alabanzas a Nuestro Señor; la recibieron en compañÃa de todos los bienes de allà y todas las monjas se alegraron mucho con su llegada, y tenÃan razón para hacerlo, pues gracias a ella aquel lugar fue muy elevado después, ya que era mujer santa y religiosa, tal como la historia contará en varios lugares.
Cuando Guerrehet oyó misa, salió del monasterio y se dirigió a la habitación en la que habÃa pasado la noche con la doncella. Al no encontrarla, pregunta dónde está a los que habÃa allÃ, que no se atreven a reconocer la verdad. Entonces se dirige la abadesa a él y le pregunta a qué espera, a lo que le contesta que está esperando a la que habÃa llevado consigo.
—Señor, si no esperáis más que eso, os aconsejo que os marchéis, pues no os la llevaréis de aquÃ.
—¿Por qué?
—Porque nunca volverá a tener compañÃa de ningún hombre, como con vos.
Luego lo acompaña hasta la reja del claustro y le señala a la que estaba sentada junto con las demás monjas; Guerrehet siente tal dolor que no puede más y dice:
—¿Qué es eso, señora? ¿Asà es?