Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor, el caballero andante os hace saber que habéis emprendido una gran locura disponiéndoos a combatir contra mi señor Galván. Id a enfrentaros con él, que es el peor caballero de los ciento cincuenta de la Mesa Redonda, y si lo podéis vencer, quedará a vuestra merced; si os derrota, ¿para qué va a venir mi señor Galván? Por eso os reta a combatir; si no vais, os derribará el pabellón y recibiréis mayor afrenta.
Al oír esto, el conde dice que aquel caballero tiene mayor corazón que nadie y lo aprecia más que antes. Pide sus armas y acuden los criados con ellas. Después de armarse y montar a caballo, toma el escudo y una lanza recta y fuerte y se dirige hacia Gueheriet; este avanza contra él más rápido que un gavilán y se golpean con las lanzas, haciéndolas volar en trozos, chocando con los cuerpos y los escudos y quedando aturdidos los dos. El conde vuela al suelo por encima de la grupa del caballo, tan aturdido que no sabe si es de día o de noche. Gueheriet hace que su caballo siga; luego descabalga, pues no quiere atacarle a caballo, porque le da vergüenza que el otro esté a pie; entrega el caballo para que se lo guarde la doncella que iba con él y después va adonde estaba el conde, le arranca el yelmo de la cabeza y le da tal golpe en medio del rostro con el mismo yelmo, que hace que la sangre le brote de la nariz y de la boca. El conde, al sentirse tan mal, le pide piedad, diciéndole: