Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Se levantan y salen del pabellón, montando en sus caballos. La doncella les hace conducir a una islita que había bajo la torre, rodeada por un río torrencial y rápido. Llegados a la orilla entran en una nave con los caballos y los marineros los llevan hasta la isla. En ella los dejan a solas. Cuando los caballeros se vieron solos en la isla montaron en sus caballos y tomaron los escudos y las lanzas: no podían más que atacarse; Gueheriet se dirigió a Guidan, diciéndole:
—Señor caballero, si dejáis de combatir obraréis como prudente, puesto que todo el mundo dice que no tenéis razón: seréis afrentado y por eso os aconsejo que le devolváis la tierra a la doncella.
Guidan le responde que Dios no le vuelva a ayudar si se la devuelve.
—Por mi fe, entonces guardaos de mí, pues no habrá paz de ninguna otra forma.