Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Bella prima, si creyera que cumplirÃais bien como mensajera, os enviarÃa. Pero si no fuerais discreta y prudente, pequeño provecho me harÃais: si no vais, no sé a quién enviar, pues es una necesidad que me llega muy de cerca al corazón.
—Señora, no hay nada en el mundo que pudiera hacer y no hiciera por vos; no hay mujer que os ocultara mejor que yo vuestros asuntos, si quisierais decÃrmelos. Lo debo hacer asÃ, pues soy la más cercana a vos de vuestro linaje y sois vos quien me daréis los bienes que espero, si alguna vez tengo algo. Si vos no lo hacéis, nadie lo hará: por eso os debo servir en todo lo que queráis, por vuestra gracia y vuestra buena voluntad.
—Si sois leal en todo, os haré mayores bienes de cuantos ha recibido una doncella de ninguna reina.
Su prima le contesta que lo hará tan en secreto como ella desee, y que la servirá lealmente durante todos los dÃas de su vida.
Entonces la reina empieza a pensar y, al cabo de un rato, llama a su prima y le dice: