Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Ciertamente —le contesta la reina—, si lo hacéis bien, tal como os he dicho, os irá mucho mejor el resto de vuestra vida.
En esto entró el rey y al ver que la reina estaba sentada, se puso muy contento, pues se da cuenta de que no está tan enferma como le decÃa; le pregunta:
—Señora, ¿cómo os sentÃs?
—Señor, bien, gracias a Dios. No estoy tan enferma como ayer, sino que me encuentro algo mejor.
—¿Habéis comido algo?
—Señor, sÃ; un poco.
—DesearÃa, si puede ser, que os levantarais de la cama y vinierais a pasar un rato con los caballeros, por si hay noticias que os reconforten.
—Señor, todavÃa no, pues estoy demasiado débil.
—Entonces me iré, pues ya es hora de cenar.