Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Cuando Lanzarote oye que en la corte están tan tristes y afligidos por él, piensa que la reina debe estar enferma de dolor, y se disgusta: piensa que sólo podrÃa ser sanada con su presencia; desearÃa regresar a la corte y asà lo harÃa, de no ser por el asunto que acaba de emprender. Le dice a la doncella que le habÃa contado la noticia:
—Doncella, si me queréis llevar un mensaje, yo me esforzarÃa en dejar libre a vuestra hermana.
La joven le contesta que no hay lugar tan alejado al que no vaya ella, a condición de que su hermana quede libre.
—Decidme por dónde se marchó el caballero y yo iré en su búsqueda.
—Está cerca de aquÃ.
—Id, que yo os sigo.
La doncella sale del camino ancho y toma un sendero a la derecha; Lanzarote y la vieja cabalgan tras ella hasta alrededor de dos leguas inglesas. Entonces ven en un pequeño valle una torre fuerte y alta. La doncella llama a Lanzarote y le dice:
—Señor, en aquella torre está mi hermana, si queréis llegar a ella, y estará también el caballero del que os he hablado.
—Vendréis conmigo y me lo indicaréis, y no temáis, pues os la devolveré si tengo salud para hacerlo.