Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Os ruego, pues, por vuestro bien y por el servicio que os he hecho, que vayáis a la corte del rey Arturo y le digáis a la reina y a cuantos encontréis que sepan que Lanzarote del Lago no ha muerto, sino que está sano y salvo, y que vos bebisteis y comisteis con un caballero que ayer por la noche cenó con él y durmió en su misma cama.
—Señor, no seré creÃda si no lo sé más de seguro.
—Os digo que está sano y salvo y se lo podéis asegurar a mi señora la reina.
—Por Dios, entonces sin duda seré mujer rica y poderosa en cuanto haya contado esa noticia en la corte, pues seguro que el rey me dará un castillo o una ciudad, si puedo contar esta noticia antes que nadie.
Lanzarote le contesta que le parece muy bien.
A continuación, Lanzarote se marcha y deja a las doncellas, montando en su caballo; cabalgan la vieja y él hasta que por la noche llegaron a una abadÃa de monjas blancas.