Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Al volver se encuentra con que Lanzarote no ve absolutamente nada, pues el veneno le había subido ya tanto que le había hinchado el rostro. La dama hace que traigan una cama; acuesta en ella a Lanzarote, al que había hecho desarmar cuando empezaba a hincharse. Después, le echa encima toda la ropa que tenía allí, con la que un rocín quedaría bien cargado; luego, ordena que traigan un pabellón y que lo planten sobre ellos para que no le haga daño el calor. El caballero le pregunta a su hermana si cree que podrá sanar.
—Así me ayude Dios, no os lo aseguro, pues temo que el veneno le haya llegado al corazón; pero os digo que si Dios permite que escape sano y salvo, podrá dar buenos golpes con la espada y con la lanza.