Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor, siento mucho que mi señor Galván y sus compañeros no conozcan las noticias de Lanzarote que nos trajo anteayer la doncella.
—Por Dios, querrÃa que las conocieran.
—Os voy a decir lo que podrÃais hacer. Hace mucho que no ha habido torneos en esta tierra: convocad uno para la octava de la Magdalena, que tendrá lugar en los prados de Camalot. Creo que si Lanzarote oye hablar del torneo acudirá y lo mismo harán todos los otros que han emprendido su búsqueda.
El rey le dice que ha hablado bien, pues él mismo tenÃa grandes deseos de hacerlo. Luego envÃa por toda aquella tierra a sus mensajeros y hace saber la noticia del torneo, la fecha y el lugar donde será. La reina se dirige a Lionel y le dice:
—Yo os podéis ir cuando queráis, pues he hecho muy bien lo que me dijisteis. Saludadme a vuestro primo con tantos saludos como se pueda pensar y decidle que no deje de venir de ningún modo.
Lionel le contesta que asà lo hará y que nadie le podrá censurar; toma las armas y se marcha tan sigilosamente que nadie lo reconoce; cabalga hasta que vuelve adonde estaba enfermo Lanzarote; bajo los sicómoros habÃa cuatro pabellones plantados.
Lionel descabalgó, se desarmó y después se dirigió a Lanzarote, al que encuentra bastante débil, y le pregunta cómo está.