Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago Al oír estas palabras, Lanzarote no sabe qué decir, pues la razón y la justicia le impulsan a hacer la voluntad de la doncella. Teme la muerte, de la que no puede escapar y bien lo sabe, si no lo cura aquella que por él está muriendo. Por otra parte, si le da su amor, tiene miedo de que la reina se entere y por eso no sabe qué hacer, si amar a la doncella o negarle el amor. Entonces le dice a Lionel, llorando:
—Mi dulce amigo, aconsejadme qué puedo hacer en esto.
—Señor, el consejo ya está decidido. Tenéis que hacer según la voluntad de la doncella, o moriréis.
—Ay Dios, ¿cómo voy a faltar en el amor a mi señora?
—¿Cómo vais a hacer algo que le produzca la muerte, que no merece, y vais a matar a esta doncella a la que deberíais salvar? Ciertamente nadie os podría acusar de traición si lo hicierais.
Lanzarote se calla, pues no sabe qué responder, y no dice una palabra, sino que llora con ternura maldiciendo la hora en que nació, pues se ve llevado a una situación en la que tiene que hacer algo que no desea. Después de llorar un buen rato, le dice a Lionel: