Historia de Lanzarote del Lago
Historia de Lanzarote del Lago —Señor, os envÃa más de cien mil saludos y os hace saber que si alguna vez la amasteis, que para salvaros de la muerte a vos y a ella, hagáis la voluntad de la doncella; si no lo hacéis habréis perdido su amor.
Lanzarote le contesta que lo hará para no ser censurado por su señora, ni odiado por la doncella.
—¿Cómo os encontráis?
—Por mi fe, me encuentro tan sano, gracias a Dios, que, según creo, podré cabalgar pronto.
Después de cenar, Lanzarote se quedó completamente solo en el pabellón, con la doncella que le habÃa curado; estaba sentado en la cama y empezó a mirarla, viendo que era de gran belleza, y le agradó tanto que, si no amara a la reina con tan gran amor, no se habrÃa podido abstener de hacer la voluntad de la doncella. Pero la ama con tanta lealtad que no faltarÃa en modo alguno. La doncella, que desearÃa que Lanzarote le otorgara su amor, le dice:
—Señor, os he curado y salvado de la muerte, gracias a Dios. Ahora deseo que cumpláis con mis condiciones.
Lanzarote le pregunta que cuáles son.